Lago de Valencia. La imagen de satélite está orientada hacia el sur, con el norte en la parte inferior de la misma. Foto tomada por un astronauta de la NASA

Lago de Valencia. La imagen de satélite está orientada hacia el sur, con el norte en la parte inferior de la misma. Foto tomada por un astronauta de la NASA

El lago de Valencia o lago de Tacarigua es el segundo lago de agua dulce natural en importancia de Venezuela después del Lago de Maracaibo. Se encuentra emplazado en una fosa tectónica conocida como Graben de Valencia que se encuentra entre la Cordillera de la Costa y la Serranía del Interior. La cuenca es de tipo endorreica y cubre 3150 kilómetros cuadrados. En general, la cuenca del Lago de Valencia es también conocida popularmente como los Valles de Aragua. En la actualidad el lago tiene una extensión de 344 Kilómetros cuadrados. En sus orillas se levantan importantes centros urbanos de Venezuela como son: Valencia, Maracay, Mariara, San Joaquin.

La cuenca del Lago de Valencia es de tipo endorreica (la única de sudamerica) y recibe aportes de agua de numerosas corrientes fluviales de corto curso, entre las que destacan los ríos Güigüe, Turmero, Maracay, Cabriales, Los Guayos y el Aragua, que es el más importante.


Vegetación

Humboldt identificó la papaya de la Laguna, plantas liliáceas como el Pancratium undulatum y el Amaryllis nervosa, y plantas de agua como Potamogeton tenuifolium, Chara compressa.


Límites geográficos

El Lago de Valencia se sitúa entre Aragua y Carabobo.

Los municipios de Aragua que tienen límites con el lago son:

J Libertador

J Girardot

J Zamora

Los municipios de Carabobo que limitan con el lago son:

J Diego Ibarra

J San Joaquín

J Guacara

J Los Guayos

J Carlos Arvelo

Problemática sobre la contaminación del lago de Valencia

Las actividades económicas son parte esencial de la existencia de las sociedades, ellas permiten la producción de riquezas, el trabajo de los individuos y generan los bienes y servicios que garantizan su bienestar social; estas actividades son cada día más complejas y requieren del uso y tecnologías más avanzadas, con el objeto de mantener la productividad competitiva en un mercado cada vez más exigente; lamentablemente en la actualidad, muchas actividades económicas son fuente permanente de contaminación.


El Lago de Valencia es el cuerpo de agua dulce natural sin desagüe al mar más grande de Venezuela. Ubicado en una cuenca endorreica de 3.140 Km2, equivalente a 0,35% del territorio de Venezuela, la cual se formó por una depresión existente entre la Cordillera de la Costa y la Serranía del Interior. Tiene una profundidad máxima de 39 metros. Tiene 16 ríos tributarios distribuidos a lo largo de la cuenca y la mayoría de ellos son de menos de 30 kilómetros. Sólo algunos ríos, como el Guey, Maracay, Los Guayos y Caño Central, tienen flujo permanente todo el año.

Según Armas (1997):

Se estima que en la cuenca del Lago de Valencia existen unas 140 especies de mamíferos y unas 500 especies de aves que corresponden, respectivamente, a 44% y 37% de esos grupos en el país; por tal motivo fue decretado área crítica con prioridad de tratamiento


El área circundante al Lago de Valencia está rodeada de complejos industriales y zonas residenciales y aunado a esto, sí se toma en cuenta que a la mayoría de sus ríos tributarios son descargadas grandes cantidades de sustancias químicas, entre ellas, los detergentes sintéticos de origen industrial y doméstico; con esta situación se ha venido presentando un grave desequilibrio ecológico que ha estado provocando una serie de problemas ambientales.

Dickson (1980) señala que los detergentes sintéticos son sustancias en la que se utilizan fosfatos y enzimas para su producción, los primeros son materiales inorgánicos que son alimento para plantas e invertebrados, y los segundos, compuestos orgánicos que canalizan los procesos metabólicos. Cuando una gran cantidad de fosfatos penetran en un cuerpo de agua (un lago, por ejemplo), las algas se reproducen a una tasa mayor de lo acostumbrado y consumen todo el oxígeno disponible, creando un proceso que se conoce con el nombre de eutrofización; esto produce a su vez un desbalance en el equilibrio ambiental que provoca la muerte de otros seres vivos, como los peces, el agua se pone verdosa y se caracteriza por su mal olor.

Es por ello que algunos de los datos más importantes acerca de la contaminación en el lago se refieren a la sobresaturación de oxígeno cerca de la superficie y déficit severo por debajo de los 15 metros de profundidad. La disminución de oxígeno en el lago se debe principalmente a la degradación de la materia orgánica procedente de los ríos y a la suma de la carga interna que se recicla como algas y macrofitas.

Además de esto, el proceso de eutrificación asociado con el deterioro de la calidad de las aguas, ha estado limitando la factibilidad de uso de la misma, ya sea para consumo humano, riego, cría de peces o uso recreacional; puesto que una de las consecuencias de la eutrificación en el lago es el agotamiento del oxígeno en las aguas profundas, existiendo una situación que hace muy lenta la tasa de descomposición. Esta condición propicia una serie de reacciones químicas por los microorganismos, que conduce a una mineralización o descomposición incompleta de sustancias orgánicas, produciéndose un incremento de la cantidad de contaminantes por la liberación de estos desde el sedimento.

Hay zonas donde el contenido de clorofila es elevado, sobre todo en las desembocaduras de los ríos. En estas áreas se observa la superficie del agua cubierta con una especie de nata de color verde-azul, y al soplar el viento las colonias de algas son concentradas en ciertas zonas del lago, especialmente en la costa donde forman una densa capa de grumo.